Foto: elperiodico.com
Les comparto esta interesante entrevista a la periodista Eva Millet en El Periódico de Catalunya, acerca de las características y riesgos de la hiperpaternidad, una tendencia de crianza al alza.
Tiene que ver con esperar mucho (demasiado) de los niños por un lado y , por otro, pedirles muy pocas cosas, evitándoles las más mínimas frustraciones. Este estilo se caracteriza por una alta ansiedad y culpabilidad en padres y madres, que sienten que deben alcanzar la perfección (en la casa, el trabajo, los hijos/as) y también en los pequeñ@s, que perciben que tienen que hacer todo perfecto para que los vean / quieran.
Con frecuencia atiendo a jóvenes que reciben de su entorno que tienen que hacer todo perfecto para que l@s valoren y ello, en algunos, genera mucha ansiedad y terminan pasándolo muy mal en el camino de la perfección (no toleran equivocarse, cuando se equivocan sienten que defraudan, no se sienten dueños de sus decisiones), en otros/as genera sentimientos opuestos, de rebeldía (no estudiar, portarse mal…) como forma de defenderse de ese malestar.
La autora propone permitir a los niños que se aburran, para que “espabilen” y busquen formas de entretenerse y jugar (recuerda que el juego es un derecho y yo quiero agregar que es una necesidad). También considero que dejarlos que vivan frustraciones (que se enfrenten a sacar una mala nota por no haber estudiado, a una anotación por no llevar un material, que elijan sus extra escolares a un a riesgo de que se equivoquen) genera resiliencia. Es más valioso (y sano) enfocarse en el disfrute familiar y, dentro de las responsabilidades y tareas que son ineludibles, poner el foco en el aprendizaje, más que en los resultados.
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